HISTORIA

La cerveza Waterloo


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1971

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Desgraciadamente, La Brasserie du Marché cerró sus puertas en 1971, dejando sin empleo a más de cien personas y sin su cerveza preferida a otras miles.


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2005

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En 2005, Adrien Desclée, un joven empresario apasionado tanto por la historia como por la industria cervecera, decidió resucitar la cerveza de Waterloo. Así, reeditó las antiguas recetas de las cervezas del Marché, utilizando por supuesto las recetas de la Waterloo Negra y la Waterloo Rubia. La cerveza Waterloo cosechó rápidamente un éxito cada vez mayor tanto dentro de los confines de Bélgica como fuera de ellos.


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2013

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En 2013, Adrien Desclée conoció a Anthony Martin, propietario del grupo cervecero John Martin, conocido por cervezas emblemáticas de la talla de Guiness, Gordon y Timmermans. Ambos decidieron asociarse y emprendieron una apuesta arriesgada: devolver a la cerveza Waterloo sus aires de nobleza elaborándola en el antiguo campo de batalla.


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2014

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En 2014, el grupo John Martin adquirió la granja de Mont-Saint-Jean e instaló una microcervecería. Fue en esta granja, hoy en día considerada un lugar de interés cultural, donde el Duque de Wellington instaló un hospital militar para las tropas inglesas durante la batalla de Waterloo. El círculo se cerraba.


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2015

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Actualmente, la cerveza Waterloo forma parte de la prestigiosa Finest Beer Selection de John Martin, que pretende preservar la insignia cervecera de Brabant y hacer hincapié en el valor del arte de las microcervecerías regionales. Se trata de un auténtico reconocimiento para esta cerveza artesanal original y de calidad. Es la garantía, además, de su perdurabilidad y de su creciente notoriedad entre los fans de cervezas selectas y exclusivas.

En 2015, se celebra el bicentenario de la batalla de Waterloo y éste será, sin duda alguna, un año de retos para la cerveza Waterloo.

HISTORIA

La granja de Mont-Saint-Jean

LA GRANJA EN AQUEL ENTONCES

La cerveza Waterloo se elabora con dedicación en la granja de Mont-Saint-Jean, que está situada en el campo de batalla de Waterloo. La notoriedad de este enclave histórico a caballo entre Waterloo, Plancenoir y Braine-l’Alleud se debe a los combates que tuvieron lugar el 18 de junio de 1815.


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13
Siglo

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Ya en 1219, Mont-Saint-Jean figuraba en un mapa de Enrique I donde se mencionaba la donación por parte de la familia de Wasseige de dicho lugar a la Orden de San Juan de Jerusalén, la futura Orden de Malta, cuya famosa cruz se encuentra sobre la puerta del edificio desde 1682. En 1230, la granja estaba administrada por el comandante Arnould.


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18
Siglo

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A partir del siglo XIV, el edificio estuvo en alquiler hasta que en 1657 fue traspasado a la familia Boucquéau mediante un contrato de arrendamiento rústico. En agosto de 1705, la granja conoció su primera gran batalla cuando el Duque de Marlborough salió de Mont-Saint-Jean para atacar al ejército francés en Overijse.

El edificio actual data de 1719 y desde 1765 es un recinto cerrado con patio interior. La granja abarca una vivienda, establos, una pocilga, graneros, un horno, un pozo y una capilla. En 1765, la carretera que llevaba a la granja (situada inicialmente al este) fue desplazada al punto en el que se encuentra hoy en día. Este importante detalle sería el causante de que Napoleón atacase la granja equivocada en 1815: la granja de La Haye Sainte.


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19
Siglo

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En 1778 hubo importantes renovaciones. La granja fue declarada patrimonio nacional tras la revolución francesa y en 1815 fue adquirida por un propietario privado, Grégoire Boucquéau. En 1846 la granja fue vendida por fin a una familia de granjeros originaria de Flandes: los Claus.

La granja desempeñó un papel decisivo durante la batalla de Waterloo: el Duque de Wellington escogió este lugar para fundar su hospital de campaña durante el conocido “ Baile de la Duquesa de Richmond ”, organizado el 15 de junio de 1815 en Bruselas.

Días después, unos 6.000 soldados heridos recibieron atención médica en el nuevo hospital bajo el control del Deputy Inspector Gunning du Royal Army Medical Corps y de su equipo, causa por la que recibió el nombre de Hospital de los ingleses.

Los soldados británicos no fueron los únicos que fueron tratados en Mont-Saint-Jean. Durante cuatro días los médicos y cirujanos se ocuparon de multitud de heridos sin descanso, dando lugar a escenas de una violencia inusitada. Según algunos testigos, “había miembros amputados amontonados por todos los rincones”. Durante las cuatro batallas acontecidas entre el 15 y el 18 de junio de 1815, la cifra de fallecidos alcanzó los 63.000.

El príncipe Guillaume d’Orange-Nassau fue atendido allí por una herida en el hombro antes de ser transladado a Bruselas. En 1826, su padre, el rey Guillaume I de los Países Bajos, erigió La Colina del León en su honor justo al lado de la granja. También fueron tratados en ese hospital los ayudantes de campo de Wellington y los coroneles Delancey y Gordon, así como su sobrino y secretario Lord FitzRoy Somerset.

En aquella época el agua contenía muchas bacterias, así que, para evitar una posible contaminación, era más prudente beber cerveza. Las fábricas de cerveza locales situadas en los alrededores abastecieron a los soldados con cerveza de alta fermentación, como la que conocemos actualmente con el nombre de Waterloo, en honor del príncipe de Waterloo, título oficial del Duque de Wellington.

El mismo Napoleón puso el nombre de batalla de Mont-Saint-Jean a la batalla de Waterloo, mostrando de esta forma la importancia del emplazamiento de Mont-Saint-Jean.

En mayo de 1860, Victor Hugo pasó una temporada en el Hotel des Colonnes, situado donde actualmente se encuentra el supermercado Carrefour de Mont-Saint-Jean. Fue allí donde acabó de redactar Los Miserables.


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20
Siglo

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En 1906 la granja fue amenazada de derribo pero consiguió salvarse in extremis. A pesar de los esfuerzos, el porche se derrumbó en 1926, puesto que en esa época el tranvía pasaba justo enfrente. Una nueva amenaza apareció en 1972 con la construcción de una autopista y, en abril de 1994, una parte de la granja se desmoronó.

El 24 de enero de 1995, el torre-pórtico, los establos y la granja recibieron la etiqueta de Monumentos históricos. La granja fue adquirida por la familia Janssen en 1996. Con la ayuda de la región de Valonia, la familia reformó el lugar en 2012. En 2013 se aprobó un proyecto de construcción de un hotel pero la familia Janssen decidió finalmente vender la propiedad al grupo cervecero John Martin en febrero de 2014.

LA GRANJA EN NUESTROS DÍAS

Anthony Martin, el nuevo propietario de la granja de Mont-Saint-Jean, y su equipo se enfrentan a un verdadero desafío: han elaborado un plan de emergencia con el objetivo de salvar el emplazamiento. En el proyecto colaboran arquitectos del gabinete André Dupont et Associés, especializado en el patrimonio y en los edificios clasificados y que también se encarga de la restauración del conocido castillo de Hougoumont.

Su objetivo es preservar este patrimonio histórico dándole un toque de dinamismo. La granja de Mont-Saint-Jean aspira a convertirse en una atracción turística imprescindible.

El lugar ofrece asimismo una amplia sala de eventos (La Grange), un magnífico restaurante (L’Orangerie du Prince), una tienda dedicada a los productos locales (Le Comptoir), un museo, la visita del Patio y del Huerto. En breve, además, los niños podrán disfrutar de una zona de juegos temáticos y de una granja educativa.

Visite la Granja de Mont-Saint-Jean y su microcervecería artesanal:

Ferme de Mont-Saint-Jean

Chaussée de Charleroi 591
1410 Waterloo, Bélgica

T. +32(0)2 385 01 03

Reserve mesa en L’Orangerie du Prince para probar sus deliciosos manjares con una vista estupenda del que fue el campo de la batalla de Waterloo:

L’Orangerie du Prince

Chaussée de Charleroi 591
1410 Waterloo, Bélgica

T. +32(0)2 384 23 83

HISTORIA

La batalla de Waterloo

Situada a veinte kilómetros de Bruselas, la ciudad de Waterloo es conocida en todo el mundo por haber sido el escenario de uno de los enfrentamientos más famosos de Napoleón: la batalla de Waterloo.

Esta legendaria contienda tuvo lugar el 18 de junio de 1815 y terminó con la victoria decisiva de dos ejércitos: el de los aliados, comandado por el Duque de Wellington (y compuesto por británicos, alemanos y neerlandeses) y el de los prusianos; ambos se enfrentaron al ejército francés dirigido por el emperador Napoleón I.

Los combates no tuvieron lugar exactamente en Waterloo sino un poco más al sur, en lo que ahora son los municipios de Lasne, Braine-l’Alleud y Genappe. En Francia la batalla recibió el nombre de “batalla de Mont-Saint-Jean” por ser éste el lugar donde todo comenzó.

Esta batalla fue la última en la que tomó parte Napoleón, que recuperó el control de Francia durante el periodo conocido como los Cien Días. Pese a su deseo de continuar la lucha con fuerzas nuevas y reconstituídas, se vio obligado a abdicar cuatro días después de su vuelta a París por falta de apoyo político.

La batalla de Waterloo se considera un importante hecho histórico que puso punto y final a la conquista napoleónica y restableció las fronteras de lo que más tarde se llamaría Europa.

Hoy en día, el campo de batalla de Waterloo es uno de los lugares históricos más grandes de Europa, conservado además de forma casi intacta. Cada año más de 300.000 visitantes procedentes de todo el mundo suben la famosa Colina del León para admirar las vastas tierras donde las tropas se enfrentaron arduamente.

Cada año en el mes de junio, miles de personas se reúnen en Waterloo para reconstituir la batalla. Un espectáculo extremadamente realista, que deja sin voz a los miles de espectadores que tienen la suerte de observarlo.

En 2015, las autoridades locales llevaron a cabo un enorme proyecto para celebrar el bicentenario de la batallla: un nuevo museo subterráneo, la renovación de la granja-fábrica de cerveza de Mont-Saint-Jean, decorados tridimensionales realizados por Franco Dragone, una Ruta de Napoleón, vivaques y una excepcional reconstrucción con 6.500 figurantes que atraerá a 200.000 turistas este verano y más tarde a medio millón cada año.